CUMBRE ANTI-OTAN
LLAMAMIENTO A LA UNIDAD POPULAR INTERNACIONAL CONTRA LA AGRESIÓN IMPERIALISTA
A las organizaciones progresistas, antiimperialistas e internacionalistas del Estado español.

La cumbre de la OTAN que se celebrará en Ankara los días 7 y 8 de julio de 2026 no es una reunión diplomática cualquiera. Refleja cómo se está reorganizando el orden militar mundial en media de una crisis económica profunda, rivalidades geopolíticas y un aumento de la desigualdad social.
La OTAN no nació como una alianza defensiva, sino como una plataforma de agresión al servicio de las principales potencias capitalistas. Desde su fundación, su propósito ha sido proyectar poder militar, intervenir en conflictos y contener cualquier alternativa al orden imperialista. Hoy sigue actuando con la misma lógica: sus guerras causan muerte, devastación y sufrimiento, y suponen una amenaza real para amplias capas de la población mundial.
Lejos de ser una alianza defensiva, la OTAN es un mecanismo clave del sistema imperialista para coordinar el poder militar de sus miembros e integrar sus infraestructuras nacionales en una estrategia global de intervención y control.
La creación de nuevas estructuras militares de la OTAN en Turquía, especialmente cuerpos de ejército capaces de movilizar decenas de miles de soldados, confirma este papel ofensivo. No se trata de trámites burocráticos, sino de dispositivos de guerra a gran escala.
Por qué esto nos afecta en el Estado español
Esta no es una cuestión lejana o abstracta. El Estado español ya forma parte de la estructura militar de la OTAN a través de bases, logística y sistemas de coordinación estratégica. Instalaciones como la base naval de Rota o la base aérea de Morón no son simbólicas: son nodos activos en operaciones militares que se extienden por el norte de África y Oriente Medio.
Las consecuencias son directas:
· El territorio e infraestructuras se integran en estrategias militares externas.
· Los recursos económicos se destinan a la militarización en lugar de a necesidades sociales como vivienda, salarios o sanidad.
· El Estado español se ve arrastrado a conflictos geopolíticos que no benefician a la clase trabajadora.
· La capacidad de decisión popular queda limitada por compromisos militares externos.
La OTAN en el contexto actual
La OTAN debe entenderse como parte de la maquinaria global del capitalismo avanzado: es el brazo militar de los países capitalistas dominantes, un instrumento para gestionar la inestabilidad y reprimir resistencias, y una estructura que refuerza las desigualdades entre regiones centrales y periféricas.
Su expansión no es signo de estabilidad, sino de crisis sistémica: fragmentación económica, competencia geopolítica y malestar social creciente.
El Estado español y la red militar europea
Dentro de Europa, la infraestructura de la OTAN está integrada en varios Estados miembros. En el Estado español, Rota y Morón son dos ejemplos claros: se utilizan para operaciones que van más allá de nuestras fronteras, vinculando el territorio a estrategias de intervención global.
Por eso, luchar contra la militarización implica oponerse a las bases extranjeras, resistir la militarización de las políticas públicas y defender los intereses de las clases populares frente a la lógica bélica.
La cumbre de Ankara y la respuesta internacional
La cumbre de la OTAN en Ankara no es un acto simbólico. Es un momento clave donde se toman decisiones sobre orientación militar, estructuras de mando y prioridades operativas. Allí se prevé establecer uno de los mayores cuerpos militares de la región para hacer guerras imperialistas.
El gobierno turco, colaborador del imperialismo estadounidense, se alineará con esas exigencias. La posición geopolítica de Turquía —puente entre Europa, Oriente Medio, el Cáucaso y Asia Central— la convierte en un nodo central para la OTAN, por lo que lo que se decida en Ankara tendrá repercusiones globales.
En respuesta a esta cumbre, se convoca una Cumbre Anti-OTAN en Barcelona (Cataluña) a finales de junio de 2026. Ambos eventos están conectados: uno es la consolidación del plan imperialista; el otro, el intento de construir una resistencia internacional coordinada.
Objetivos de la Cumbre Anti-OTAN
· Unir las luchas antiimperialistas y anti-OTAN.
· Elaborar un análisis conjunto sobre el papel de la OTAN.
· Coordinar campañas contra la militarización y las bases militares.
· Construir redes duraderas de solidaridad internacional.
Frente a un imperialismo que actúa a escala global, la resistencia debe ser también internacional. La fragmentación debilita; la coordinación organizada convierte la resistencia en una fuerza real.
Esta cumbre va dirigida a colectivos antiimperialistas, organizaciones socialistas y comunistas, y grupos juveniles y de base.

Ventajas para los movimientos del Estado español
Participar en este proceso permite:
· Ganar legitimidad y visibilidad internacional.
· Vincular luchas locales con redes globales.
· Pasar de protestas aisladas a una coordinación estructurada.
· Visibilizar los costes sociales de la militarización.
Conclusión
La cumbre de la OTAN en Ankara intensifica la coordinación militar global en un contexto de crisis sistémica. Frente a ello, la resistencia también crece. La cuestión de fondo es: ¿fragmentación o unidad? La contradicción principal es la que enfrenta al imperialismo contra los pueblos del mundo, y solo con una coordinación internacional organizada podremos resolverla a favor de esos pueblos.
Contacto y plazos
La Cumbre Anti-OTAN está prevista para finales de junio de 2026, por lo que resulta necesaria la activación inmediata de los mecanismos de coordinación.
Se solicita a todas las organizaciones interesadas que confirmen su participación y se sumen al proceso preparatorio.
Escribir a: anti-natosummit@proton.me
Es indispensable implicarse en el proceso de coordinación para contribuir a la construcción de un frente internacional contra la OTAN, tanto en el ámbito estatal como en el internacional.
Propuesta realizada por el Anti Imperialist Front

